Hoy te voy a hablar del papel y los pigmentos que empleo para realizar vuestros encargos personalizados.

Empezaré por el PAPEL. Cuando pinto con acuarelas, por ejemplo, los encargos de retratos, la elección del papel es fundamental ya que va a ser el soporte donde va plasmada toda la obra. Elijo siempre un papel de acuarela de alta calidad, con textura y que soporte la cantidad de agua con la que voy a trabajar al mezclar los colores de las acuarelas. Si el papel no fuera el idóneo, no absorbería la pintura y empezaría a ondularse y la obra se acabaría deteriorando.

Además, hay que tener en cuenta que el papel de acuarela es sensible a la luz y con el paso del tiempo tenderá a amarillear, pero con un papel de calidad, evito que se cuartee y pierda su blancura natural.

Otra cualidad muy importante es su composición. El mejor papel para acuarelas es el de algodón 100%, que le da resistencia a la vez que flexibilidad. Libre de ácidos y libre de blanqueantes. Con un agente antibacteriano que lo protege del moho. Este tipo de papel de acuarela no es barato, pero merece la pena invertir en él. Gracias a todas estas características, en las que me fijo, tu pintura perdurará en el tiempo y disfrutarás de ella.

Otra peculiaridad que me encanta del papel que utilizo en mis obras, es que lleva un proceso en su elaboración, que evita que el pigmento (la acuarela) se disperse por todo el papel sin control, al menos, a las zonas a las que no quiero que vaya la pintura. Puedo superponer aguadas conservando el brillo en los colores y la transparencia.

Al igual que el papel, la PINTURA es otro punto fundamental de importante elección para pintar con acuarelas. No todas las pinturas a la acuarela son iguales. A mí me gusta que sean muy cremosas, brillantes y que tengan mucho pigmento. Suelo trabajar con colores muy suaves y translúcidos porque son ideales para trabajar con capas transparentes.

Las marcas que fabrican pinturas a la acuarela clasifican a los colores en función de su resistencia a la luz. El que un pigmento sea resistente a la luz, significa que los colores se mantendrán intensos y con la misma concentración a lo largo de los años. Para mí, esta cualidad es prioritaria en mis obras, de esta forma se conservarán los colores y tú disfrutarás de tu pintura por mucho tiempo.

Utilizo siempre acuarelas profesionales de alta calidad y suelo mezclar colores del par de marcas mejores del mercado. De esta forma amplio la gama cromática y mezclo texturas y acabados de los pigmentos.

Y, por último, recuerda que debes enmarcar siempre una acuarela con vidrio o metacrilato protector y passepartout, para preservarla de la humedad ambiental, el calor y la luz.